Autor: Amanda McIntyre
Tipo: Novela romántico - histórica
Sinopsis:
El deseo era más fuerte que el deberEn una Britania asolada por la guerra, la joven Sierra aprendió que la única forma de sobrevivir era enterrando sus emociones. Después de ver cómo los sajones mataban a su madre y se llevaban a su hermano, se vio convertida en la aprendiza del verdugo del rey y obligada a presenciar los s ufrimientos más atroces al tiempo que desarrollaba sus habilidades sexuales.El corazón de Sierra se iba congelando lenta e inexorablemente… hasta que le llevaron a Dryston, un prisionero romano, para que lo hiciera hablar usando su poder de seducción. Muy pronto se encontró dividida entre el deber y el deseo, porque Dryston era el único hombre que podía ayudarla a liberar su alma y consumar su venganza.
Valoración: 6.8
Comentario:
Empieza el libro ya con el drama encima, antes de conocer al
personaje principal ya sabes que se le ha muerto una chica que despertó su cariño
casi en los brazos, y sin ningún sentido. Y por otro lado, la protagonista esta
esclavizada y tiene “sexo sin amor” con un compañero sólo por calmarse y tener
un poco de contacto, pero nada más. Viva los inicios duros.
Y por si no fuera poco jodido el ser esclava de un capullo,
encima éste te quiere usar para su disfrute, y además, quiere que te
prostituyas –sin cobrar obviamente- para sacarle información a los prisioneros que
lleguen, además, claro, de tener el don de la clarividencia y aletar en todo lo
posible al capullo del rey. Madre del amor hermoso… me está gustando, pero a la
vez son esas cosas qué dices: ¡por dios que mierda de vida! Como para cortarse
las venas.
Ya se ve que estos dos se aman con locura… creo que el
“perra traidora” me lo ha dejado muy claro, aunque quizá ha sido el hecho de
que ella lo medio sedujera sin dejarlo terminar, luego se quejara de todo el
género masculino mundial… o él la insultara en repetidas veces por venderlo,
mentirle y traicionarlo. No sé cuál prefiero. Lo gracioso es, ¿esto cómo lo van
a arreglar? Y por cierto, que conste que me está gustando mucho todo el rollo
de los romanos, los bretones y los sajones, aunque yo soy como Dryston, siempre
fiel a los tuyos y con esperanza de tu tierra, soy muy patriota.
No quiero ni imaginar la sensación de ser esclavo, cautivo,
sin libertad, sin decisión. En este mundo contemporáneo hablamos de falta de
libertad con tanta facilidad que da risa, en un mundo lleno de comodidades y de
mil direcciones… aunque bueno, en cierto modo también vivimos aquí en una
jaula, pero ésta, nos la hemos hecho nosotros mismos.
Una pena que el final sea tan desesperado y chirrie tanto,
es como que, ¿en serio lo resuelves todo en unas pocas páginas después del rato
que te has liado en describir cosas mucho más banales? Esto es lo que menos me
gusta. Eso sí, si él va a heredar el trono de Britania y todo eso, digo yo que
habrá segunda parte, ¿no? ¿O te quedas con las ganas?

