Autor: Isak Dinesen
Tipo: Landscape
Sinopsis:
La historia de la pasión por un continente histórico. Recién casada, una joven danesa, hija y hermana de militares, aristócrata y refinada, viajó a África, a Kenia, donde permaneció durante diecisiete años. Y esa experiencia dio lugar a una novela que es una encendida declaración de amor a unos paisajes, a unas gentes y a unas culturas que se situaban en el polo opuesto de lo que había sido su pasado familiar y social. Para Isak Dinesen, África fue el escenario de un destino y la revelación de la pluralidad fascinante del mundo y sus gentes. Poseída por la necesidad de Sherezade, la autora nos relata un cuento que se prolonga a lo largo de páginas encantadas: el cuento de su vida en África y el cuento de la vida e los que la rodeaban ¿europeos o somalíes, kikuyus o masais . Isak Dinesen escribió con Memorias de África, don de cuenta en primera persona sus vivencias en el vasto continente, el mejor de todos sus libros.
Comentario:
Pues nada, puestos a leer landscape pues me he decidido por uno más antiguo, que de vez en cuando ya toca leer cosas así. Y bueno, como es el mes de este tipo de novelas, pues me puse a buscar unas pocas y quise empezar con un clásico. A ver qué tal, porque recuerdo que la película no me enamoró precisamente.
El primer capítulo me ha parecido exasperante, del nivel de dormirme sobre el libro y no despertarme en horas. Madre mía, entre la información, la descripción y ese medio tono monótono, es que no había manera. No es que sea una buena impresión que digamos, la verdad. Eso sí, en el segundo capítulo me ha encantado la frase de: “Todo ello con gran estilo y haciendo recordar la profesión de fe de Prometeo: «El dolor es mi elemento y el odio es el tuyo. Podéis hacerme pedazos. No me importa»”.
Digamos que el modo de narrar y yo no somos del todo compatibles. Va como explicándote anécdotas, de tal día, tal otro, sin un orden cronológico claro, y con muchas descripciones y se me hace caótico. Y no me termina de cuadrar. Yo es que con los libros tengo algunas manías, qué le vamos a hacer. Cuanto más leo del libro, más veo que no se parece en nada absolutamente a la película. Este texto es más bien un relato casi elegíaco de su tiempo en África, de la pérdida, la añoranza por Kenia, por sus gentes, y lo que le pasó mientras vivía ahí. Nada que ver con una mujer hablando de un amor, como recuerdo que era la película. Es decir, una vez más, la adaptación la hicieron como les vino en gana y cualquier parecido es una mera coincidencia.
No recuerdo que la película me encantara, pero es que este libro es soporífaro. Es muy lento, y esa especie de caos cronológico puede conmigo. Además, te cuenta un montón de anécdotas o datos de los personajes o tribus, o momentos que vivió, y quedan un poco como sin ton ni son. No me termina de convencer por ningún sitio, y encima me está costando la vida leérmelo porque me pierdo.
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