Autor: Sue Ellen Welfonder
Tipo: Novela romántica histórica, Escoceses
Saga: McLean #3
Sinopsis:
El hecho de que fuera un matrimonio por poderes no estropeó la felicidad que sintió lady Amicia MacLean al saber que iba a casarse con Magnus MacKinnon, un caballero que había conquistado su corazón cuando ella todavía era una niña, gracias a su sugerente sonrisa y su ingenio.
Pero cuando Magnus vuelve de la batalla, Amicia descubre la verdadera razón de su boda: llenar las vacías arcas de los MacKinnon con su dote. Aunque Magnus, honorable y orgulloso, pretende reconstruir la fortuna de su clan por sus propios medios, moneda a moneda, y lo último que desea es aceptar el dinero de una esposa que otros han elegido para él.
Sin embargo, Amicia no se da por vencida, y planea un asalto a la habitación de su amado para ofrecerle en avance las tentadoras vistas a las que todo esposo tiene derecho. No se rendirá hasta conseguir la entrega total del caballero más terco de todo el reino.
Comentario:
Bueno ya ha quedado claro que esta no es precisamente mi serie de Highlanders. Aunque no están mal, tampoco están bien. Considero que son unos argumentos demasiado simples, no tienen proceso, no hay secundarios interesantes, abusan de pastelosismo y no hay sentido del humor… no sé, les falta mucha parte que haga que yo los considere un libro digno de estar en la repisa de maromos escoceses.
Aquí tenemos una boda por poderes entre una chica de un clan y el hijo del laird del de enfrente. Para acabarlo de adobar ella resulta que está enamorada de él desde siempre, desde que lo vio en los concursos de machotes, y él en cambio ni la mira. Y claro, como es gordita y morena, se siente despreciada e insegura porque la prima –
“Sonriendo triunfante, aún con labios un poco temblorosos, inclinó el rostro para recibir un beso... convencida de que el seductor contacto de sus curvas, que todavía lo rozaban, lo obligaría a dárselo.
Magnus procuró hacer oídos sordos al griterío reinante y deslizó los brazos en torno a la cintura de Amicia, acercándola a su cuerpo. Fuera de control, abrazó aún más el soberbio cuerpo de su esposa, hasta que estuvieron nariz con nariz, tan cerca que parecían un único ser. Ella emitió un placentero ronroneo, mientras hundía sus dedos en el cabello de Magnus y acariciaba su nuca, provocándole así deliciosos escalofríos.”
Y luego, con las páginas, resulta que el también lleva toda la vida enamorado de ella y que en verdad no le hacía caso porque al no tener dinero suficiente consideraba que no era digno. Se pone todo muy dulce y pomposo, al estilo que no me gustaba nada oírlos con los arrumacos, y se acaba el libro la mar de bien. Sinceramente, esto no es un libro de maromos con faldas. Una penita porque me esperaba mucho más.

