Autor: Anna Romer
Tipo: Novela romántica exótica
Sinopsis:
Cuando todo lo que crees saber se desmorona ¿saldrías huyendo? ¿O afrontarías la verdad?
Ruby Cardel tiene una vida en apariencia normal -un novio cariñoso, una profesión que le apasiona-, pero en un terrible momento su mundo se derrumba. El descubrimiento de que la muerte de su hermana Jamie no fue un accidente le hace cuestionarse todo lo que sabe acerca de ella misma y de su pasado.
Cuando Ruby decide volver a Lyrebird Hill, la propiedad en el campo donde creció junto a su madre y su hermana, comienza a recordar ese año que ha estado bloqueado en su memoria. Allí encuentra escondidas unas cartas antiguas de una pariente perdida hace mucho tiempo, Brenna Magavin, escritas desde su celda en la prisión de Tasmania donde cumplía condena por asesinato.
Al leerlas Ruby comprende que la historia de su familia está marcada por la tragedia y la violencia. Y mientras poco a poco va juntando los fragmentos de la verdad, lo que finalmente descubra sacudirá toda su vida..., y revelará lo que le pasó a Jamie el fatídico día de su muerte.
País dónde sucede la trama: Australia
Comentario:
Creo que debo decir sin complejos que éste libro no es para mí. Una parte de él me ha recordado bastante al que leí de Sarah Lark, y luego también a algunos que leí el año pasado de novela exótica con doble línea temporal. No tengo nada en contra de ese tipo de argumentos, pero considero que deben relacionarse y complementarse con algo más que simple "familia", y en este caso, la verdad es que a parte del guardapelo y el parentesco... no había mucho más que me hiciera cuadrar la importancia, coherencia y gracia de unir ambas historias.
Tenemos dos tramas principales, una a finales del siglo XIX y otra actual, que convergen debido a un parentesco familiar y una reliquia. Y además, en la trama actual de Ruby, su niñez olvidada y la muerte de su hermana tienen un gran peso en todo el argumento, que no se resolverá hasta el final del libro, de una manera -en mi opinión- demasiado simple y predecible.
No encuentro que el libro tenga nada especialmente bueno, notable o característico que lo haga despuntar. Está escrito de manera modesta, sencilla para no ser denso, pero tampoco con una pluma fantástica que te atrape. Los personajes me parecen bastante planos, ya que la autora tampoco desarrolla muchísimo lo que se refiere a su personalidad, historia, sensaciones... me ha faltado bastante profundidad en todas las tramas. Y los secundarios, eran como postes necesarios para la historia, pero sin tener tampoco una idea interesante. El libro se deja leer, pero cuando lo terminas ni te sorprende, ni te aporta nada especialmente interesante. Me he quedado bastante decepcionada porque me esperaba algo más.
