Título: Cuento de NavidadAutor: Charles Dickens
Tipo: Clásicos, cuentos
Sinopsis:
Cuenta la historia de un hombre avaro y egoísta llamado Ebenezer Scrooge y su transformación tras ser visitado por una serie de fantasmas en Nochebuena.
Valoración: 8
Comentario:
Ese libro que durante años ha estado presente pero que jamás
había leído. Gracias a la lectura conjunta de No solo leo y lecturina -maravillosas ambas- que me animé, y me alegro muchísimo.
Además, creo que tiene especial gracia leerlo para estas fechas y que ese
espíritu que deja Dickens con este cuento nos llegue un poco más, consiguiendo
algo más que una lectura.
Con el inicio del libro tenemos a un hombre amargado, avaro,
que todo lo mide en dinero, que está solo y que odia la Navidad. Bien podría
ser por mil razones, que en ese momento no se nos explican, pero a simple vista
es imposible que el viejo Scrooge nos caiga en gracia. Como parte formal, es un
libro simple, un cuentecito bien narrado y sencillo que se lee a las mil
maravillas y que te deja cierta cantinela.
Con la llegada del primer espíritu, tras la aparición del
socio, tenemos aquí el espíritu de la Navidad pasada. Vemos la niñez de
Scrooge, partes de su adolescencia, amigos, trabajo, familia… y cómo no, amor.
Y como con los años el viejo avaro fue cambiando, helando cada vez más su
corazón hasta convertirse en ese hombre solo, duro, alejado de la vida; que
pese a todo eso siente y sufre al ver todas esas imágenes y suplica el espíritu
porque lo saque de allí, consumido por la pena y el dolor.
Yo debo ser
diferente, pero es que como toda la vida he sido una persona que jamás le ha
dado al dinero gran importancia –más allá de la que tiene-, en libros como
estos lo único que siento es pena, me compadezco de que alguien sea
inmensamente rico y sólo tenga eso. Me pasa como con los trabajos súper
importantes que no te dan tiempo para nada, los coches caros o las casas
enormes pero vacías, ¿para qué? Nunca he querido ese tipo de vida, siempre digo
que si me tocara la lotería lo que haría sería repartir, comprar y regalar mucho,
porque la sonrisa de toda esa gente vale mucho más que 0 en una cuenta del
banco.
El segundo espíritu no deja de ser una continuación del
primero. Argumentos, palabras y reacciones del presente de cómo es o qué
significa Scrooge para sus congéneres. Una persona que jamás se ha preocupado
de los demás, que es arisco, desagradable y que no tiene empatía, pues
lógicamente no es muy buen recibido que digamos. Si además, se le suma, ser un
avaro y un pesetero… pues aún peor. Con el tercer espíritu ya te llega del todo
a la patata, y te quedas incluso en un momentillo de cierta pena hacia el
viejito, porque pese a todo me da cosa que alguien esté solo. Menos mal que
como todo cuento –o casi todos- termina bien, Scrooge tiene la oportunidad de
cambiar y termina redimiéndose.
Feliz Navidad!

