Título: El retorno del ReyAutor: JRR Tolkien
Tipo: Narrativa fantástica
Saga: El Señor de los Anillos #3
Sinopsis:
Los ejércitos del Señor Oscuro van extendiendo cada vez más su maléfica sombra por la Tierra Media. Hombres, elfos y enanos unen sus fuerzas para presentar batalla a Sauron y sus huestes. Ajenos a estos preparativos, Frodo y Sam siguen adentrándose en el país de Mordor en su heroico viaje para destruir el Anillo de Poder en las Grietas del Destino.
Comentario:
No es algo nuevo el decir que soy una auténtica fan de Tolkien y que me gusta muchísimo todo el mundo que creó, tanto a nivel geográfico, como las razas y sus múltiples y extensas historias. Por eso mismo, a lo largo del año, he ido leyendo todos los libros o novelas del autor, inclusive las que nada tenían que ver con la Tierra Media, y bueno... puedo decir que por fin he terminado con los libros de este pedazo de autor, y que aunque no están mal, yo me quedo con su obra fantástica, y todo aquello que no teine nada que ver con ME me ha gustado mucho menos. Lo reconozco. Supongo que una cosa a la que le tienes cariño, aunque sea densa o 'tolkiniana' la soportas y la adoras, pero cuando ni siquiera tiene ese aliciente... terminas diciendo basta.
El Señor de los Anillos, como obra, es una trilogía que me encanta. Tengo las películas en Edición Especial desde que salieron y las he visto unas cuantas veces, tanto sola como con amigos, y no me canso. Hay momentos épicos que me hacen llorar, momentos en que odio a los personajes y momentos en que me meo de la risa, o salto de alegría.
Este es el ansiado final, ese momento cumbre en que por fin se resuelve todo y la Tierra Media tiene su batalla entre el bien y el mal. Si os soy sincera, en este libro he terminado de ODIAR a Frodo y de querer muchísimo a Sam, son dos personajes que aunque van de la mano me provocan sensaciones contrarias completamente. Frodo es ese personaje aventurero y un tanto soñador, que necesita más en la vida, que tiene cierta tendencia a la avaricia y es más cercano al poder, como su tío o como Boromir. Mientras que Sam representa ese tipo de personas buenas de corazón, simples, a las que el poder no las tienta, ni el dinero, sino que sus metas y la importancia de las cosas va en otro camino. A él se parecen más Aragorn y Faramir, aunque no son exactamente iguales. Esa dualidad entre el que cae y el que aguanta, me saca bastante de quicio porque Frodo es ahostiable a niveles insospechados. Si a eso le sumas el momento final, todo lo que tienen que hacer los hombres para combatir a los Orcos y lo que se juegan yendo a Mordor... pues eso, que es un tanto exasperante.
Me gusta, pero las partes de los hobbit se me hacen un tanto pesadas y es por eso que es un libro que me ha costado un poco más. Si suprimimos esos capítulos, me gusta mucho, especialmente Minas Tirith, que es una de mis ciudades preferidas conjunto con Rivendel. He echado un poco de menos la épica de la película, que aquí es más tenue, y como no, la parte más romántica, que aquí se pierde. Eso sí, el final es genial. ¡Tenéis que leerlo!





