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17 de octubre de 2017

Un mundo feliz - Aldous Huxley

Resultado de imagen de Un mundo felizTítulo: Un mundo feliz
Autor: Aldous Huxley
Tipo: Distopía
Sinopsis:
La novela anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia que, combinadas, cambian radicalmente la sociedad. El mundo aquí descrito podría ser una utopía, aunque irónica y ambigua: la humanidad es desenfadada, saludable y avanzada tecnológicamente. La guerra y la pobreza han sido erradicadas, y todos son permanentemente felices. Sin embargo, la ironía es que todas estas cosas se han alcanzado tras eliminar muchas otras: la familia, la diversidad cultural, el arte, el avance de la ciencia, la literatura, la religión y la filosofía.
País dónde sucede la trama: Alrededor del mundo
Comentario:
No se puede hablar del género de las distopías sin citar las 3 grandes y reconocidas obras: Fahrenheit 451 de Ray Bradbury -mi preferida-, 1984 de George Orwell, para mí las más impactante; y ésta de Huxley. Cada una en su idea utópica y satírica de la sociedad, marcaron un impas en la literatura y en el género de la distopía. Difícil entender como ahora se han puesto tan de moda, especialmente combinadas con el género juvenil, sin haber leído estos 3 libros. Ahora bien, cronológicamente hablando, también habría que tener en cuenta la obra prohibida y apenas desconida, Nosotros, de Yevgeny Zamyatin, que es anterior a estas tres y tiene elementos claros en los que pudieron inspirarse o mirarse los autores americanos para crear sus obras.

No se puede o no se debe reseñar esta obra sin el contexto de lo que habla, sin algunos detalles muy concretos y sin darle el valor necesario a su crítica social. Eso no quiere decir que no pueda juzgarse solo como novela, ni mucho menos, pero creo que hay que tener en cuenta que hay obras que tienen valía más allá de su argumento, y este es un caso muy claro.

Huxley crea un mundo futuro en el que todo el mundo "es feliz" y en esa paradoja, resulta que nadie realmente es feliz. Unos lo son por consumir droga, otros porque no conocen otra realidad y están presos de sus propias ideas, y el resto, son llamados locos por salirse de esos parámetros. La frase más utilizada resulta que es incoherente con la propia realidad en la que viven sus ciudadanos. A partir de ahí quiero hacer una "división" en mi reseña. Hablaremos de argumento por un lado, y de complejidad y referencias por otro.

Centrándonos exclusivamente en el libro como historia, es un argumento bastante simple y utilizado. No hay nada nuevo, cierto. Al principio hay muchas descripciones, te ponen en situación, te explican qué sucede, cómo, cuando... para darte una perspectiva de la realidad. Y luego ya se centra un poco más en ambos personaes principales: Lenina y Bernard, y posteriormente en John. Conforme van avanzando, van entrando en conflicto con las reglas establecidas, los problemas que aparecen, si la verdad o la vida debería ser x o y. Y finalmente, te deja con un final un tanto básico que no tiene un culmen, ni un momento especial o cerrado que le ponga punto a todo. Habiendo leído a Bradbury y a Orwell para mi gusto deja mucho que desear en cuanto a argumento, a forma de narrar la historia y encontrarse con el lector. Me ha recordado mucho a Nosotros, porque parte de una línea argumental muy parecida, tanto en los inicios como en el final. Y del mismo modo me ha dejado muy a medias.

En cambio, si hablamos de referencias, el libro es una pasada. Todo está tan bien pensado y estructurado para hacer una sátira a la sociedad que te deja sin palabras. Partiendo de la base de que los protagonistas tienen clara referencia a Lenin y Marx (está en sus nombres), todos los nombres que aparecen después tienen relación con uno u otro movimiento: fascismo con Benito y Primo de Rivera, comunismo con Lenin y Foster, Marx, Engels, Bakunin, Trotsky... es que todos los personajes aparecen y se relacionan con algun movimiento de la época y sus circunstancias. De la misma manera en que la sociedad se estratifica con Ford, el creador del coche, como modelo de una sociedad de masas, consumista y que trabaja en cadena, sin sueños, sin alma. Y pasa de ser la cruz cristiana el símbolo a ser la T del primer coche creado por Ford. 

Se han perdido todos aquellos elementos que nos hacían humanos, para convertir a los hombres en entes reglados, conducidos desde pequeños -como coches- sin libertad de pensamiento, ni movivimiento, divididos por alfas, betas, gamas... y sin decisión ni interés. Todo está francamente pensado. El problema está en que, para mi gusto, todo ese mundo increíble que crea el autor, se pierde en un argumento demasiado básico y pobre, al que le faltan elementos que le dieran una complejidad y fuerza mayor. Y como no, el modo en que se desarrolla es muy simple y poco interesante, creo que está poco explotado. Me hubiera encantado leer algo más interesante o diferente planteado en este mundo, pero es una novela que HAY que leer.

4 de marzo de 2016

Nosotros

Título: Nosotros
Autor: Yevgeny Zamyatin
Tipo: Distopía
Sinopsis:
Mucho antes de que lo hicieran Huxley y Orwell, el ruso Evgueni I. Zamiátin logra componer en 1920 esta sorprendente narración, la cual marca el inicio en toda regla de la novela antiutópica. Una extraña poesía de precisión matemática reina por toda esta obra, que cargada de ironía, sigue advirtiéndonos, hoy más que nunca, de que nunca estaremos a salvo de la vocación totalitaria. «Y nosotros, mis queridos lectores de otro planeta, iremos a visitarles para que vuestra vida sea tan ideal, racional y precisa como la nuestra…», dice el constructor de la nave. Con los fenómenos de la globalización y cambio climático ya iniciados, la alerta sugerida por esta imponente novela tiene más vigencia que nunca.
País dónde sucede la trama: Indefinido
Comentario:
Soy una gran fan de 1984 y de Fahrenheit, Un mundo feliz es que aún no lo he leído. Así que este libro me llamaba mucho y esperaba sinceramente que me gustara, pero no ha sido así. La primera mitad me medio llegó y no estuvo mal, pero de la mitad hacia adelante el libro se volvió una especie de paranoia de un personaje 'encoñado' con una chica rara y sus tonterías mentales, sin tener nada que ver con la parte más intesa de la distopía.

Es cierto que el hecho que sea un diario con anotaciones del protagonista es una buena idea, se desarrolla de una manera subjetiva y aporta una visión diferente de 'su mundo'. También esta bien la idea de futuro racional, dónde todo está reglado y estructurado hasta el abismo, dónde la libertad se considera una trampa para el mal y la gente no tiene una "conciencia real". 

Ahora bien, en cuanto aparece el personaje femenino... la historia distópica crítica termina, y pasamos a ver un personaje masculino perdido, que empieza a cuestionarse todo pero por un único motivo: una mujer. No se explica nada realmente, ni hay una gran evolución con referencia a ese mundo. Empieza a perderse muchísimo la trama, con referencias a medias y sin seguir unos hechos claros. Que si me relaciono con esta, que si quiero cambiar, que si no porque está mal, que ahora que hago, ahora voy aquí pero no, pero sí... y pufff, todo lo que al principio me gustaba como distopía al final no lo encontré. Me cansó, empezó a ser caótico, denso, sin sentido y con un final que te deja con cara de: aha, sin más. No me convenció para nada.

1 de marzo de 2016

Mañana todavía

Título: Mañana todavía
Autor: Varios autores
Tipo: Distopía
Sinopsis:
Doce destacados autores españoles ante el género fantástico más en boga: las distopías o anti-utopías, relatos sobre futuros inciertos, admoniciones políticas y medioambientales, abusos de la tecnología y cualquier tipo de mañana inquietante que nos recuerde por qué todavía estamos a tiempo de no acabar así. Hoy ya no, pe ro tal vez mañana o pasado mañana... los clásicos podrían reescribirse a conveniencia, las redes sociales podrían marcar la vida de un bebé, la maternidad podría convertirse en una forma de condena, la casta política podría borrar a determinados ciudadanos, la altura de un edificio podría definir nuestra longevidad, los teléfonos móviles podrían empezar, de tan inteligentes, a rebelarse y todo intento de evitarlo, todo asomo de revolución, podría acabar pareciendo un esperpento. Sería un mañana inquietante, sí, pero posible. Demasiado posible. En la mejor línea de 1984, Un mundo feliz y Fahrenheit 451, pero también en esa nueva ola que va desde Los juegos del hambre hasta la serie de televisión Black Mirror, doce referentes de la distopía en nuestro país han aceptado el reto de imaginar futuros para un siglo XXI que se presenta cada año más incierto. A veces desde el humor, a veces desde una fuerte conciencia política o medioambiental, aunando a menudo originalidad y respeto a la tradición y siempre desde una pasión literaria cargada de ambición, las doce narraciones aquí reunidas configuran una antología llamada a marcar un hito en la historia española del género. Porque las distopías no son solo otra moda literaria. Son alarmas, denuncias, sátiras del abismo. Son las armas del hoy contra el mañana. Son las ficciones de la crisis. Todavía.
País dónde sucede la trama: Varios
Comentario:
We Kids - Laura Gallego
Por un lado estoy contenta porque no me llevo nada bien con la autora, todo lo que había leído de ella no me había gustado y tenía mis dudas. Ahora bien, aquí ha sido como leer a otra persona, la prosa bien, diálogos bien, personajes interesantes y una idea un tanto interesante. Eso sí, a mí personalmente me ha dado la sensación que se queda a medio camino... demasiado corto para desarrollar el potencial, y tampoco consigue llevar ese mundo futuro al extremo al que acostumbran las distopías, por lo que se queda un tanto descafeinado. 5/7

Al garete - Emilio Bueso
Mi primera reacción al terminar este relato ha sido: ¿Es una broma? ¿Dónde está la historia? Yo es que a veces tengo la sensación que a cualquier cosa lo llaman relato/historia, y se quedan tan anchos. No hay nada que puntuar, porque no encuentro que haya historia en sí.

2084. Después de la Revolución, Elia Barceló
La referencia a Orwell se ve sólo con el título. Ese mundo futuro, en 70 años, con esa población estratificada y superficial, dividida en clases y gobernada de manera totalitaria, con mujeres criando hijos para los "puros" y gente encerrada, incinerada y perseguida sólo por el hecho de ser "libres", a parte de los inmigrantes que son inoculados con un virus letal si cruzan la frontera... Bestia, sí. Tiene un gran tinte de crítica con la sociedad nuestra, pero más allá de eso, creo que el punto más fuerte es como Laia, una de las protagonistas, al final se da cuenta que quién la ha traicionado, vendido y "usado" ha sido su propia gente y no el sistema. Not bad. 4/7

Instrucciones para cambiar el mundo, Félix J. Palma
Este relato no sé si es que es raro en sí, así excéntrico, o que yo no he sido capaz de pillarlo. No he visto la distopía en ningún lado, me han faltado diálogos -es algo que siempre me pasa-, había cosas que no entendía y preguntas sin respuesta. Me ha dejado a cuadros, no sé bien qué decir. 2/7

El error, Rosa Montero
El concepto en sí me parece lo suficientemente interesante e intenso como para merecer una historia completa, esas pocas páginas me han dejado entre la admiración ciega y la decepción de lo efímero. Quería más, había más por explicar, algo más que decir y un argumento muy interesante que poder desarrollar en un libro completo. Eso sí, no encuentro en ningún lugar el concepto de "distopía", es más algo así como un relato de ciencia ficción - Inteligencia artificial. La única posible metáfora es aquella que no existimos en el mundo si no estamos "fichados" -DNI, pasaporte- pero de una manera tan superficial que no tiene demasiado sentido. Me siento frustrada. 5/7

Limpieza de sangre, Juan Miguel Aguilera
No me parece justo que en los tiempos que corren, con todo el odio que se está creando hacia el Islam de forma injustificada, se use en una "distopía" esta religión para crear un mundo fascista y hermético, dónde además el ébola diezma la población. Creo que son dos ideas completamente diferentes, que quizá por separado tendrían cierta fuerza, pero que aquí más que como metáfora de lo que la sociedad puede ser y crítica de lo que hacemos mal, es un poco burla y ataque directo hacia una religión, sin venir a cuento. Como relato, no está mal, pero tampoco mata. 4/7

Camp Century, Marc Pastor
Pues me he quedado un poco 'meh' cuando lo he terminado. Glaciación, alienígenas vegetales, la lectura como obligación, El Escritor como jefe, un totalitarismo como suavizado, anotaciones subersivas... y un final un tanto plano. No me ha convencido. 3/7

En el ático, Rodolfo Martínez
Como relato tiene una idea muy interesante. Me ha gustado mucho ese concepto de sicario, las clonaciones, la relación fría pero íntima que mantienen los personajes.. y ese final, medio predecible, pero intenso, que cierra de una manera fantástica la obra. Ahora, distopía PARA NADA. No tiene ningún elemento que sea distópico, y si me apuras ni siquiera sci-fi. 6/7

La Inteligencia Definitiva, José María Merino
La metáfora de los móviles, la inteligencia y el conocimiento humano no está mal del todo, pero no me ha terminado de convencer el modo de desarrollarlo. Me he quedado un poco plana con la historia y tampoco me han quedado ganas de más. 3/7

Gracia, Susana Vallejo
Em... ¿y qué ha pasado aquí? Ni te explican por qué está la situación como está, ni te cuentan qué tipo de mundo es, ni te relacionan las cosas... no tiene mucha gracia como relato, los personajes están ahí porque sí, no hay argumento real, y ¿el final? No, gracias. 1/7

Colapso, Juan Jacinto Muñoz Rengel
Pueeeeeeeeees.. creo que o no he entendido el concepto, o no le encuentro la gracia al relato. Ni distopía, ni argumento interesante, ni entretenido. Sinceramente, no hay por dónde pillarlo. No me ha gustado nada, pero nada. 1/7

Los centinelas del tiempo, Javier Negrete
Quizá el mejor de todos, seguramente también debido a su extensión. Me ha gustado ese tratamiento crítico del feminismo y los problemas de género, igualdad y raza, así como de la literatura, cánones y de más de la sociedad. Como el conocimiento siempre es base para el miedo de aquellos que gobiernan, y como una vez más las libertades se cohartan y las revoluciones vienen a partir del saber, la literatura y el pensamiento crítico de cada ser humano. 6/7

23 de noviembre de 2015

La naranja mecánica

Título:  La naranja mecánica
Autor: Anthony Burgess
Tipo: Distopía filosófica
Sinopsis:
La naranja mecánica cuenta la historia del nadsat-adolescente Alex y sus tres drugos-amigos en un mundo de crueldad y destrucción. Alex tiene los principales atributos humanos: amor a la agresión, amor al lenguaje, amor a la belleza. Pero es joven y no ha entendido aún la verdadera importancia de la libertad, la que disfrut a de un modo violento. En cierto sentido vive en el edén, y sólo cuando cae (como en verdad le ocurre, desde una ventana) parece capaz de llegar a transformarse en un verdadero ser humano.
Comentario:
Y ahora qué pasa, eh?
Como no he visto la peli tengo la suerte de decir que todo lo que sé de la historia es lo que he leído y el libro podría resumirse en: raro. Creo que todos los que lo hemos leído, nos gustara más o menos, coincidimos en que ese adjetivo es el mejor que se le puede dar. Luego ya entrán en conflicto los gustos de cada uno y como cuadramos las metáforas y el trasfondo que tiene este pequeño libro.

-No te ofendas, Alex -dijo Pete-, pero la verdad, queremos que las cosas sean más democráticas, y no que te lo pases diciendo lo que hay que hacer y lo que no. Pero sin ofenderte.-No hay ofensa para ti ni para nadie -dijo Georgie-. Se trata de saber quién tiene ideas. ¿Qué ideas tuvo el hombre? -y clavaba en mí los glasos muy fríos.- Pequeñeces, malencas vesches como lo de anoche. Estamos creciendo, hermanos.

Aunque la tira de vocabulario nadsat que hay es larga como ella sola, no me ha molestado demasiado al leer. Te ibas acostumbrando a las palabras, medio entendendías que quería decir y listo, he mirado el glosario un par de veces a lo sumo. Por un lado creo que cansa un poco, pero por otro está claro que representa mucho mejor el tipo de personaje que Burgess quiere mostrar en esta historia. Aunque ya sabéis que eso de meter acentos y palabras de otros idiomas no es algo que me apasione.

-Yo, yo, yo. ¿Qué hay de mí? ¿Dónde entro en todo esto? ¿Soy un animal, o un perro? -Y así provoqué una goborada de veras fuerte, y todos me arrojaban slovos. Así que criché más fuerte todavía: -¿No soy más que una naranja mecánica? -No sé qué me llevó a usar esos slovos, hermanos, que se me vinieron a la golová sin pensarlo. Y no sé por qué, pero los hice callar a todos los vecos durante un minuto o dos. 

El libro tiene tres partes y vas creciendo con Álex, el personaje principal. Está claro que esta no es una novela bonita, ni tranquila, es algo así como un enfoque directo hacia la crueldad humana y los horrores que ha llevado a cabo el hombre por pura "maldad" si se le puede llamar así. Aquí, en un momento en que quieren darle punto final a las cárceles, como que crean "la cura" para esa necesidad de hacer daño del hombre y se la ponen a Alex día tras dia en la penitenciaría, con vídeos y más vídeos de la II GM y otros períodos históricos cruentos: muerte, sangre, dolor... la verdad es que el propio libro te lo hace pasar mal a ti y te da mucho qué pensar.

Apunté ese trocito precisamente porque es ahí dónde el protagonista pregunta 'No soy más que una naranja mecánica' y me suele gustar mucho encontrar los trozos que hablan de porque el título se llama así. En ese momento, Álex, sin dignidad ninguna, se arrodilla y se queda preso de sus propios miedos, y como dicen los propios científicos, no es que hayan extirpado el mal de dentro de él, sino que le han subyugado al miedo y al temor, no es sinceridad, es instinto de conservación.

-Siempre se exceden -dijo el veco, secando un plato con aire distraído-. Pero la intención esencial es el pecado real. El hombre que no puede elegir ha perdido la condición humana.

Creo que es un libro que no ha conseguido enamorarme, como por ejemplo lo hizo 1984 -que tiene cosas en común con este- pero que creo que vale mucho la pena leer y discutir. Es de esos libros que tienen mucho qué decir y que está claro que Burgess escribió como una especie de llamada a todo lo que el hombre hace, todo ese horror y miedo que vive con nosotros.

Es importante también subrayar que el capítulo 21, que no aparece en las ediciones, es una especie de final "feliz" dónde Alex se da cuenta de que ha cambiado, y el personaje evoluciona a mejor y busca una nueva vida. Este final no existe en la mayoría de ediciones americanas, por lo que Stanley Kubrick no lo leyó y su película termina de una manera bastante "negativa" con una visión negra del ser humano: nacemos basura, somos basura y morimos basura. Algo que no gustó nada al autor, y que cabe subrayar para aquellos que no han leído el libro o que en su edición este pequeño final no contaba. Creo que es interesante que pese a lo duro que es el libro, Burgess ponga ese cap.21 para tener una visión positiva al final.