19 de junio de 2015

El señor de los lobos

Título: El señor de los lobos
Autor: Heather Graham
Tipo: Novela romántica histórica
Saga:  Vikingos #3
Sinopsis:
En el siglo IX Melisande, una indómita condesa gala, debe contraer matrimonio por razones políticas con Conar MacAuliffe, un vikingo llegado de Escocia y conocido como Señor de los Lobos. Melisande siente de inmediato una irresistible atracción por el apuesto escocés, pero fiel a su natural rebeldía se muestra esquiva y distante. Sin embargo, cuando Conar parte hacia la guerra, la añoranza se adueña de ella. Más tarde las adversidades y un enemigo común unirán para siempre a los esposos.
Comentario:
A ver por amor de dios, es que ésta mujer no sabe escribir otra cosa. Ahora tenemos a otro de los hijos del lobo y su esposa irlandesa, a los que quiero mucho y les tengo estima, pero realmente va a ser otra historia de un guerrero vikingo que es un cacho de pan y que es un gran hombre, con el que simpatizo bastante más, con una chiquilla guerrera y con demasiado carácter que se niega a estar con el hombre en cuestión y termina enamorándose de él, pero en el camino se pasan la vida con pullas y más pullas, ¿en serio? ¿No era suficiente con 2 libros de la misma saga seguidos, que hacen falta tres?  No, queda claro que con dos libros iguales seguidos no era suficiente, hacían falta tres.

“—Es una pena que no haya podido acogerte de forma  aún más calurosa, mi señor vikingo. ¡Había tantas flechas  incendiarias alrededor! ¡Lástima no haber encontrado una para calentar tu frío corazón nórdico.
—Tus palabras me hieren, Melisande.
— ¡Ojala fuera cierto! —murmuro.
—Melisande, quizá te convenga fingir cortesía. Después de todo, pensando en lo que has hecho, no acabo de entender por qué vacilo, qué me detiene. Debería estar apretándote el cuello con fuerza...”

Aunque bueno, aquí al menos podremos disfrutar de la historia paralela entre Melisandre, la bruja roja loca de Poniente, que me saca de quicio –para los no iniciados, es un personaje de la saga de Canción de Hielo y Fuego, no confudir con Juego de tronos, que sólo es el título del primer libro, del señor George ‘mato a todo lo que se mueve porque me sale del nabo’ Martin- y un señor llamado Conar, que es un supuesto vikingo salvaje que la pone cachonda perdida, y que a base de sexo tierno y pasional, muy satisfactorio, y demostrarle cada maldito día que el pobre es un bendito, la chica termina dejando la histeria y reconociendo que le quiere, para tener un bonito final feliz edulcorado.

Así que primero te meten en situación, y luego cogen y hacen un salto y te cuentan el principio, que es igual que los otros dos excepto por el hecho de que los casaron cuando ella tenía 13 años. Él no la quería por ser una niña, y ella no lo quería porque era un vikingo. Aunque él no podía negar que era preciosa, y ella no podía negar que él era muy atractivo, y que le gustaba, y cuánto más negaba él que la deseaba o que se sentía feliz, más se enfadaba ella, y por tanto más negaba ella el gusto que le daba estar con él. Madre mía, qué par de idiotas, esto va a poder conmigo.

Anda, ¡que sorpresa que la protagonista en medio de una noche desenfrenada se de cuente de que lo quiere, pero se calle sus sentimientos, y poco después se entere de que está embarazada! Jamás se me habría ocurrido semejante argumento, ni en mis mejores sueños se me podría haber pasado por la cabeza. IRONIA MODO ON. En serio, algunas semejanzas vale, un calco el uno del otro, y el siguiente, de la misma autora, en la misma maldita saga… es que me parece demencial.

“Conar se incorporó y la tumbó sobre su regazo.
—Te quiero, Melisande —dijo apartando los largos  mechones negros y húmedos que le cubrían el rostro—. Con toda el alma. Creí que si te perdía sólo ansiaría  morirme, llegar al dulce puerto del paraíso cristiano o a las puertas del Valhalla. No sé bien cuándo empecé a amarte, porque siempre has sido tan salvaje, independiente, hostil... ¡y tan desobediente! Sin embargó, siempre percibí en ti tu dulce valentía, tu ánimo indomable, tu belleza sensual que me arrastraba, me seducía, cautivaba mi corazón. Te quiero. ¿Me has oído ahora?
—Sí —susurró ella acariciándole la mejilla, las líneas duras y hermosas de su rostro—. Te he oído.
— ¿Y tú, condesa?
— ¡Te quiero! —murmuró.
— ¿Así de simple? ¿Después de la declaración que acabo de hacer?”

Pues eso, que termina todo bonito y maravilloso, con un final feliz en que todos son happys, con dos peques, después de luchar por su amor y volverse gente normal, tras un montón de peleas y mala hostia sin sentido todo el libro. Es un calco de los otros dos, y sinceramente me exaspera, porque que dos historias se parezcan o tengan un argumento de trasfondo parecido vale, que sean un maldito calco y puedas cambiar los nombres de más de la mitad del libro y que sea lo mismo… PUES NO. Hasta aquí hemos llegado. 

2 comentarios:

  1. Hola Neus tres libros de la misma serie iguales??? pues vaya faena, te podían haber avisado antes. Si me animo a leer algo de esta escritora no será la saga, o al menos leeré solo el primero. Gracias por la reseña.

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  2. NEXT
    Vamos a por el siguiente que éste no me llama nada de nada, y como dices, que los tres libros de la serie son iguales entonces voy a descartar los 3 de un plumazo. Vamos a hacer que no he visto nada.

    Un beso!

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